Year 7, Number 29, July 2005

 

La Medicina Nuclear más allá de la imágenes.
Article N° AJ29-1

 

 

[Introducción]


La Medicina Nuclear clínica se apoya tradicionalmente en tres grandes pilares básicos, estos son las imágenes, la terapia con radionucleidos y las técnicas "in vitro". Cada una de estas ramas ha seguido sus propios caminos con niveles de desarrollo, aplicación y progreso variables y en permanente acomodo a las nuevas alternativas y desafíos que nos plantea a diario el progreso médico. Desde que Henri Becquerel descubrió la radiactividad en 1896 comienza una cascada de eventos que nos conducen hasta los más sofisticados estudios moleculares de hoy que incluyen, entre otros, el empleo de anticuerpos monoclonales, diversos péptidos y receptores susceptible de ser marcados con radionucleidos tanto con fines diagnósticos como terapéuticos. En los últimos años, tanto con el desarrollo de las imágenes moleculares como con el surgimiento de nuevas aplicaciones terapéuticas con radionucleidos, se nos abren insospechadas oportunidades para que nuestra especialidad ocupe un valioso sitial en las nuevas aplicaciones oncológicas.

En 1936 Joseph Hamilton usa por primera vez isótopos de yodo radiactivo, al comienzo I-128 y luego I-131, para estudiar la función tiroidea. En 1941 Hertz y Roberts realizan los primeros tratamientos en hipertiroidismo y en cáncer de tiroides con este radioelemento. Si bien es cierto, la patología tiroidea es la piedra angular de la terapia en Medicina Nuclear hoy en día las nuevas aplicaciones se extienden en forma creciente para tratar otras patologías tales como la paliación del dolor óseo metastásico, radiosinovectomía en artritis reumatoide y hemartrosis hemofílicas, policitemia vera, tumores provenientes de la cresta neural, uso de diversos tipos de receptores específicos, radioinmunoterapia con varios anticuerpos monoclonales y evaluación de terapia génica.

En este artículo se revisa nuestra experiencia en dos novedosas áreas en las cuales hemos tenido la oportunidad de desarrollarlas en nuestro centro. Estas son la terapia con 90Y-DOTATOC en tumores con sobre-expresión de receptores de somatostatina[1] (carcinoides, neuroendocrinos y otros) y el uso de 90Y-Ibritumomab-Tiuxetan en Linfomas No Hodgkin de células B con presencia de antígeno CD20+ [2].

 


Resumen | Abstract | [Introducción] | 1. Tratamiento de los tumores neuroendocrinos con 90Y-DOTATOC | 2. Radioinmunoterapia (RIT) en linfomas no hodgkin | Referencias | Print

 

 

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