|
Hacia una Secretaría Permanente de ALASBIMN.
En diciembre de 2005, durante la Asamblea de Delegados de Alasbimn que tuvo lugar en Punta del Este, Uruguay en oportunidad del XX Congreso, fue aprobada por unanimidad una moción tendiente a establecer en forma permanente una Secretaría para nuestra asociación. Los fundamentos de este planteo son bien claros y pasan por la necesidad elemental, entre otras, de centralizar información y documentos de Alasbimn, manteniendo al menos una continuidad entre congresos cuya organización, a cargo de la Sociedad del país anfitrión, es prácticamente la única actividad real que cumple. Todos los que de una manera u otra hemos estado involucrados en organizar un congreso de Alasbimn sabemos de las dificultades experimentadas para conseguir el traspaso completo y en tiempo de datos, documentación y hasta de fondos de un país anfitrión al siguiente, lo cual se ha venido realizando con mayor o menor eficiencia pero siempre asociando algún grado de penuria, a veces extrema y casi asombrosa. Este hecho recurrente pone de manifiesto los grandes problemas de comunicación existentes entre nosotros: casi nunca conocemos las autoridades de las sociedades nacionales de los diferentes países ni cómo contactarlas, y las nóminas de miembros - raramente actualizadas - parecen constituir tesoros celosamente guardados, aún sin proponérnoslo. Ignoramos datos estadísticos básicos tales como el número de profesionales activos en cada país y su formación académica, cantidad y distribución geográfica de los servicios, equipamiento disponible, tipo de procedimientos que se realizan, etc. Tampoco existe un registro de empresas comerciales vinculadas al sector, potencialmente auspiciantes de las actividades de Alasbimn. Poco sabemos de los problemas locales que enfrenta la especialidad para su crecimiento, siendo tan desigual su grado de desarrollo en la región. Y la lista de carencias y dificultades sigue, con el agravante que todo ello ocurre en la época de mayor expansión de la tecnología informática y de telecomunicaciones. La Revista de Alasbimn es el único hilo conductor oficial a través del cual es posible establecer cierto grado de contacto formal entre nosotros, instrumento que no hemos sido capaces de fortalecer adecuadamente acompañando como es debido la loable y generosa tarea de su consejo editorial.
Sin embargo, los congresos finalmente se llevan a cabo habitualmente con éxito, y la sangre, sudor y lágrimas quedan entonces borrados por brillantes jornadas donde ciencia y camaradería se mezclan de manera efímera pero suficiente para justificar con creces aquel sacrificio y dar luego paso al comienzo de un nuevo ciclo. Alasbimn ingresa entonces en un largo período de 'hibernación' para despertar otra vez en 24 meses. Entretanto, su metabolismo basal sólo persiste a través de escasas y esporádicas actividades que apenas logran mantener los signos vitales, a veces mínimamente detectados luego de una auscultación muy cuidadosa. Quizás todo esto se explique por nuestras características, idiosincrasia o como se quiera llamar. Pero lo cierto es que, partiendo de este reconocimiento, deberíamos crear las herramientas para hacer que nuestra organización posea una gestión más profesional y dinámica, contribuyendo de manera más constante y eficaz al desarrollo de la especialidad, tal como indica su cometido fundamental.
Una secretaría de Alasbimn no tendría carácter político, sino que meramente operaría en funciones de naturaleza administrativa, ocupándose de facilitar la ejecución de iniciativas y proyectos surgidos de sus autoridades y miembros. Sus cometidos estarían bien definidos y haría que Alasbimn dejara de constituir, como hasta ahora, una organización prácticamente virtual. Al igual que ocurre con la SNM (secretaría en Reston, Virginia) o la EANM (secretaría en Viena, Austria), la sede permitiría contar con un sitio físico donde centralizar toda la documentación e información y desde donde establecer los contactos entre sus miembros y hacia fuera. Una secretaría permanente mantendría bases de datos actualizadas sobre todos los aspectos antes mencionados incluyendo listas de sociedades miembros de Alasbimn, recogería estadísticas de procedimientos y otras de interés general, establecería contactos con la industria y permitiría una vinculación fluida con otras sociedades científicas. Además, prestaría una infraestructura de apoyo para el funcionamiento de los comités y para la organización de eventos más allá del congreso bianual, por hablar de los objetivos menos ambiciosos. Otro número de potenciales beneficios podría incluir tareas editoriales, educacionales y hasta de coordinación de actividades científicas y de investigación de tipo multicéntrico, así como de mantenimiento del sitio web de la asociación.
Sabemos que la tarea no es fácil. Será imprescindible desarrollar un proyecto viable y autosustentable, para lo cual necesitaremos del aporte de todos. Partimos de una base sólida representada por el apoyo que a esta idea otorgó en diciembre la Asamblea de Delegados, lo cual deberá materializarse a partir del XXI Congreso de Alasbimn en Bolivia 2007. Al decir del Prof. Ignasi Carrió, presidente de la EANM, al ser consultada su opinión sobre el tema: "Es la única manera de tener una organización profesional. De todos modos, la transición de una organización 'amateur', basada en el voluntarismo temporal de sus miembros, a una estructura profesional permanente no siempre está exenta de tensiones y conflictos".
El desafío está planteado y estamos convencidos que, entre todos, sabremos enfrentarlo con éxito.
Dr. Fernando Mut
Presidente, Sociedad Uruguaya de Biología y Medicina Nuclear
Montevideo, Uruguay
fmut@adinet.com.uy
|
|